Ca l´Arquer

Ca l´Arquer colindante con Can Cabres es una propiedad documentada desde siglo XV cuando en 7 de abril de 1489 se describel los límites de la pieza de tierra propiedad de Francesc Arquer.
En plano topográfico de la zona de 1838 aparece la casa y los huertos de Arquer como propiedad de Antoni Arquer.
A principios de siglo XX, la familia Arquer vendio sus propiedades al Conde de Centelles propietario del Castell de Gotmar.
En la actualidad pertenece a los hermanos Marés Saavedra propietarios del Castillo de Gotmar.
Los herederos de la familia Arquer continuan viviendo en la masia y actuando como masoveros de la finca.
La familia Arquer vivia del cultivo de la viña y el huerto pero además se dedicaban a la elaboración del carbón, cultivo de algarrobas y aceituna.
Las algarrobas eran el pienso de los animales que se utilizaban para labores del campo.
Con la aceituna se elaboraba aceite en molino de la masia para consumo propio.
Las labores agricolas se realizaban como masoveros y se cuidaban de vender los excedentes en los mercados de Badalona y alrededores.
Los miembros de la familia Arquer realizaban actividad como cocheros con su tartana de los propietarios del castillo de Gotmar o servicios domésticos para los propietarios del castillo de Gotmat o de Can Colomer.
Otra de las actividades que se dedicaba la familia Arquer es a la venta de leña que se recogía en los espesos bosques de la sierra de Marina.
el edificio de la masia Ca l´Arquer está formado por una planta baja, un piso, más un desván, con cubierta de doble vertiente. A ambos lados del edificio principal están anexionadas edificaciones posteriores. La cubierta de la derecha sigue la misma pendiente que la del edificio principal. La cubierta de la izquierda parte de una altura equivalente al vetice del tejado del edificio principal.
La puerta principal con forma de arco accede a un recibidor, a la derecha una sala y a la izquierda la cocina y la desensa. En la parte trasera de la planta baja existia una gran bodega, cuyos toneles almacenaban el mosto, elaborado en Can Miravitges.
En el primer piso las habitaciones, una de ellas que da a la fachada principal con ventanal de estilo gótico.
En el desván, se guardaba el grano, destacando tres pequeñas ventanas en forma de arco, por dónde entraba el aire imprescindible para el secado y conservación de los productos almacenados.
La entrada a la propiedad de Ca l´Arquer se efectuaba atravesando un portalón con verja de hierro forjado que abria el paso hasta una explanada dónde habia tres casas, dos de ellas ocupadas por los masoveros y que junto con las tres casa que habia adosadas al edificio principal formaban lo que se conocia el nombre de Ca l´Arquer.
Al final de la explanada, se podian ver unos arboles imponentes y girando hacia la derecha, aparece el cuerpo central de la casa principal y delante un jardín presidido por una gran palmera, un lavadero, una fuente y el molino de aceite.
El aprovisionamiento de agua se efectua mediante una mina subterranea cuyo nacimiento se encuentra en la cabecera de la riera de Pomar, a un par de kilómetro de la casa y es cuidada por persona responsable.
Saliendo de Ca l´Arquer por el mismo camino se llega a la masia de Can Miravitges.