BREVE HISTORIA DE BADALONA


La población de Badalona se remonta al  año 4500 antes de Cristo en plena cultura neolítica, según los restos que han sido hallados, en los actuales barrios de Canyet, Sistrells y Llefià.
En el siglo VIII antes de nuestra era, los fenicios, griegos y etruscos entran en contacto con los indígenas que poblaban Catalunya y nace la cultura de los Iberos. 
En la segunda mitad del siglo IV antes de nuestra era, en el actual barrio de Canyet, se crea un importante núcleo de población íbero en el turó d’en Boscà.
En la primera mitad del siglo I antes de Cristo, los romanos fundan la ciudad de Baetulo sobre la base de las villae romanas que eran las explotaciones agrarias de las que se encargaban los legionarios cuando abandonaban la milicia. 
La explotación principal era el cultivo de la vid y la producción de vino, que transportado en barricas hasta el núcleo urbano de Baetulo era trasvasado a las ánforas de barro, estibado en las bodegas de los barcos y exportado hasta el último rincón del imperio. En la zona próxima al núcleo urbano de Baetulo llegaron a contabilizarse hasta cincuenta villas.
La caída el imperio y el consiguiente periodo visigótico, comportó la decadencia y desaparición del núcleo urbano de Baetulo. La explotación agraria siguió, aunque con técnicas muy rudimentarias y la explotación acabó en la que se llama de subsistencia, o sea la que solamente produce para el consumo propio sin generar excedentes.
En el 713, se produce la invasión árabe, aunque este hecho no tuvo casi influencia en nuestra ciudad, por el escaso tiempo, un siglo, en que permanecieron. 
En el 801, los francos capitaneados por Rostany, pusieron cerco a la ciudad de Barcelona, estableciéndose, en  los alrededores del antiguo núcleo de Baetulo y creando nuevas explotaciones agrarias como Sentromà, Cal Compte, Mas Boscà, Sant Martí de Poià, generalmente sobre los restos de las antiguas Villas Romanas. 
En el siglo VIII de nuestra era se entra en el período de feudalización y él término municipal de nuestra ciudad, pasa a poder de cuatro grandes señores. 
1. el predio de Cal Compte, en el valle de Pomar, lo que conocemos como Castell de Gotmar.
2. el predio de Poià o de la Murtra, que más adelantes acabaría convirtiéndose en el monasterio agustino, dedicado a Sant Jeroni. 
3. El predio llamado de Can Pexau o dels Aversó situado en la plaza situada en la actual calle Baldomer Solà, en el Barrio del Raval.
4. El predio de la Torre Vella, cuyas propiedades comprendían los actuales barrios del Centre Casagemes y Dalt la Vila.  
En los siglos XVI, XVII, y XVIII la base económica de Badalona era la agricultura y sobre todo en la elaboración del vino De este pasado nos quedan vivos testimonios, en forma de masías, generalmente construidas sobre los restos de antiguas villas romanas. 
Badalona, en el siglo XVIII sufre grandes cambios, basados principalmente en la transformación de la explotación agraria, que dejó de ser una explotación de subsistencia y autoconsumo para convertirse en una economía generadora de excedentes y por consiguiente en una economía de mercado.
Las principales transformaciones que surgen en esta época, son el regadío, la intensificación de la producción, la especialización de los cultivos, la comercialización de los excedentes y los cambios en el régimen de propiedad de la tierra.
La consecuencia inmediata de todos estos cambios se traduce en la construcción de nuevas masías y la rehabilitación y modernización de las ya existentes.